viernes, 3 de abril de 2015

Honda Motor

Jueves 20 de Octubre de 2016.

Honda WR-V. Estará listo para el Salón de San Pablo.

La marca japonesa ratificó que estrenará en el próximo Salón de San Pablo, a mediados de noviembre, el modelo WR-V, un SUV pequeño que se ubicará por debajo del HR-V. Este vehículo fue desarrollado sobre la plataforma del Fit y será fabricado en la localidad paulista de Sumaré. Se espera que su comercialización en el mercado vecino de inicio a mediados de 2017, por lo que su llegada a la Argentina no hay que esperarla para antes de fines del año próximo. Aún no hay confirmación oficial. Según la prensa brasileña, llevará el motor naftero de 1.5 litros y 120 caballos, que se podrá combinar con una caja manual o una automática CVT.

19 de Febrero de 2015. Dos ISO para la fábrica Honda.

Honda Motor de Argentina, fiel a su convicción de desarrollar sus operaciones de un modo responsable, alcanzó la certificación de su Sistema de Gestión de Calidad bajo la norma ISO 9001.2008.
Además, obtuvo la certificación de su Sistema de Gestión de Medio Ambiente, bajo la norma ISO 14001.2004, otorgada por IRAM (Instituto Argentino de Normalización y Certificación). El alcance de ambos Sistemas de Gestión corresponden a la fabricación de partes y montaje de vehículos de dos y cuatro ruedas, los cuales son producidos en la planta de Campana, provincia de Buenos Aires.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Artes marciales

Sábado 06 de Diciembre de 2014. Judo.
Bronce para Pareto en el Grand Slam de Tokio.

Paula Pareto, bronce olímpica en Beijing 2008, tuvo una destacada actuación en el Grand Slam de Tokio. La "Peque" obtuvo la medalla de bronce en la categoría hasta 48 kilos, tras derrotar a la francesa Scarlett Gabrielli, caer con la surcoreana Jeong Bo Kyeong y vencer a la rumana Monica Ungureanu y a la rusa Alesya Kuznetsova. Además, Fernando González terminó noveno en 66 kilos.

Karate
Karate-do 空手道

El karate-do (空手道 "el camino de la mano vacía") es un arte marcial tradicional de las Islas Ryukyu de Japón, lo que actualmente es conocido como Isla de Okinawa. Tiene su origen en las artes marciales indígenas de las Islas Ryukyu, llamadas te (, literalmente, "mano"; tii en okinawense) y en el kenpo chino. Estos estilos de artes marciales surgieron de la necesidad de los guerreros nobles de la isla (los pechin) de proteger al último rey de Okinawa, Sho Tai, y a sí mismos de los guerreros con armadura japoneses (los samurai). Poco a poco, el karate fue desarrollado en el reino de Ryukyu y, posteriormente, se expandió, siendo enseñado sistemáticamente en Japón después de la era Taisho como consecuencia de los intercambios culturales entre los japoneses y los habitantes de las islas Ryukyu.
El karate-do se caracteriza por el empleo de golpes de puño y patadas, aunque no restringe su repertorio solo a ellos. El karate-do es un arte marcial en el que se coordinan la fuerza, la respiración, el equilibrio y la postura, el correcto giro de cadera y la conexión conjunta de músculos y extremidades, trasladando gran parte del peso corporal y del centro de gravedad al impacto. Generalmente se busca derrotar al adversario mediante un solo impacto contundente, en semejanza a la estocada o corte de una katana o sable japonés. A la persona que practica este arte marcial se la llama karateka.



Historia moderna del karate en el Japón y antecedentes en Okinawa y China

Las sucesivas prohibiciones al porte de armas en la historia de Okinawa, y la importancia dada a las artes marciales sin armas se debe a que la isla, mucho antes de ser anexada al Shogunato de Japón, ya era un puerto libre donde atracaban numerosas embarcaciones de varias partes de Asia (China, Corea, Tailandia, Indonesia) incluso siendo parte de Japón. Fue el primer lugar donde llegó la nave del comodoro Perry de los EEUU en el siglo XIX antes de llegar a Yokohama y obligar a los japoneses a abrir sus puertos, pues desde 1639 hasta 1853, tanto japoneses como okinawenses habían vivido aislados del mundo exterior por decreto del líder militar shogun, Tokugawa Iemitsu. Hasta la época moderna donde el último de los Tokugawa; Tokugawa Yoshinobu, cedió el poder total y definitivamente al emperador Meiji, entre 1868 y 1902.
En la isla de Okinawa, se vivía una situación naval y comercial de gran intercambio entre varios reinos, similar a la de las islas Filipinas aunque con varias prohibiciones al porte de armas que se iniciaron en 1409 por el rey Sho Shin, que favorecieron la unificación de los pequeños feudos en que se encontraba dividida la isla, evitando así futuras divisiones y conflictos entre los visitantes y los nativos. Estas medidas fueron luego enfatizadas una vez más ya en el siglo XVII, en 1609, por los guerreros samurai japoneses invasores pertenecientes al clan Satsuma, quienes confiscaron las armas restantes. Durante este periodo la vida fue aún más austera y restrictiva obligando tanto a los nobles como al pueblo a desarrollar aún más los métodos de combate tanto con implementos agrícolas (kobudo), como a mano vacía (karate) respectivamente. 


La Era Meiji

Durante el siglo XX, se encontraban establecidos ciertos estilos de acuerdo a una supuesta división regional y énfasis en los movimientos circulares y lineales así como el combate a distancia media y larga. De esta forma, las principales variantes del Te practicadas en Okinawa eran Naha-Te, Shuri-Te y Tomari-Te. Cada una de ellas contaba con características particulares tanto en las técnicas como en los métodos de práctica. En este período, tres figuras se encargan de sistematizar y revivir la práctica del karate: Kanryo Higaonna (Naha-Te), Anko Hitosu (Shuri-Te) y Kosaku Matsumora (Tomari-Te). En 1872, el emperador Meiji establece al clan Satsuma y a sus miembros como sus únicos representantes en el territorio. En 1879, el gobierno Meiji dicta la abolición de la familia real "Sho" de las islas Ryukyu y crea la prefectura de Okinawa.
Los términos empleados en esa era para denominar de manera general a estos estilos fueron Te o Ti (literalmente, "la mano"), Okinawa-Te (沖縄手 literalmente, "la mano de Okinawa") y Tote, Tode o Todi (唐手 literalmente, "la mano de la dinastía Tang"); sin embargo, la traducción correcta sería "la mano de China").


Siglo XX

En 1901, las escuelas de la prefectura de Okinawa adoptan el tuidi como parte del programa de educación física. En esta época, Anko Itosu (糸洲安恒 Itosu Anko) cambió la pronunciación de 唐手 desde tode o tuidi a karate. Entre 1904 y 1905, Chomo Hanashiro (estilo Shorin Ryu) y posteriormente otros maestros empiezan a emplear por primera vez los kanji 空手 en lugar de 唐手. En 1933, el capítulo Okinawa de Dai Nihon Butokukai reconoce al karate (空手 karate) como arte marcial.
Al karate se le conoce como "el camino de la mano vacía". Esta fue la traducción popularizada por el maestro Masatoshi Nakayama de la Asociación Japonesa de Karate estilo Shotokan o (JKA) después de la segunda guerra mundial (1939-1945) del término Karate Do, cuando se buscaba mostrar al Japón como un país pacífico ante la ocupación de los Estados Unidos, quienes prohibieron la práctica de las artes marciales japonesas por considerarlas un fundamento del espíritu nacionalista de Japón. Esta traducción fue aceptada como alusión a la no inclusión de armas en el karate. Sin embargo, hay que notar que todos sus máximos exponentes y maestros hasta muy recientemente, tenían conocimientos del manejo de las armas tradicionales de Okinawa, como el bastón largo o bo, las macanas o tonfa, los tridentes o dagas sai, los molinos de arroz/bridas del caballo, o nunchaku, las hoces de segar o kama, los nudillos de hierro o tekko, etc. Incluidas y preservadas hoy en día en el arte marcial del kobudo; o bien practicaron de manera paralela el arte del sable japonés moderno o kendo. Asimismo otra traducción de la palabra Karate es "la mano que emerge/contiene al vacío, al todo" o " la mano del absoluto". Podría hablarse inclusive del "camino del absoluto" debido a la profundidad filosófica, física y técnico-táctica del arte no solo en lo físico, sino en su posible aplicación mental y a la vida diaria, llegando a definir la vida de algunos practicantes. Otra posible traducción es "el camino de la mano y de la vida" pues el vacío o "kara" filosóficamente lo contiene todo; como esencia sin ataduras, sin juicios, sin límites, sin forma.
Si bien se reconocen como los precursores del karate a los maestros Kanga Sakukawa (Tode Sakukawa) y Sokon Matsumura, así como a sus discípulos: Chutoku Kyan, Asato Anko, Anko Itosu, entre otros. Es Gichin Funakoshi, el fundador del karate estilo Shotokan, quien se le conoce como el "padre del karate moderno", al ser el responsable de haber introducido y popularizado el karate en las islas principales de Japón. Pese a esta creencia, durante este periodo muchos otros maestros de Okinawa estaban dedicados a la enseñanza por lo que fueron también responsables del desarrollo del karate en las islas principales. Funakoshi fue estudiante de Asato Anko y Anko Itosu (que habían trabajado para introducir el karate en el Sistema Escolar Prefectural de Okinawa en 1902). Durante esta época, los maestros destacados que también influyeron en la difusión del Karate en Japón incluyen a Kenwa Mabuni, Chojun Miyagi, Motobu Choki, Kanken Toyama y Kanbun Uechi. Este fue un período turbulento en la historia de la región, que incluyó eventos como la anexión del archipiélago de Okinawa por Japón en 1872, la Primera Guerra Sino-Japonesa (1894-1895), la guerra ruso-japonesa (1904-1905), la anexión de Corea, y el ascenso del militarismo japonés (1905-1945).
La primera demostración pública de Karate en Japón fue en 1917 en el Butoku-den de Kyoto, por Gichin Funakoshi. Esta y posteriores demostraciones dejaron bastante impresionados a muchos japoneses, entre ellos al príncipe heredero Hirohito, que quedó entusiasmado con el arte de Okinawa. En 1922, el Dr. Jano Kano, fundador del arte japonés de Judo, invitó a Funakoshi al Dojo Kodokan para hacer una demostración y permanecer en Japón para enseñar karate. Este patrocinio fue clave para el establecimiento y posterior desarrollo del karate en Japón. Sin el respaldo de tan formidable y respetado maestro este arte marcial okinawense, considerado como un "arte campesino", habría sido despreciado por los japoneses. Por otro lado, en el año 1929 el Maestro Kenwa Mabuni del estilo Shito-ryu se instaló en la ciudad de Osaka para enseñar su estilo de karate.
En 1949 se fundó la Asociación Japonesa de Karate (o JKA según sus siglas en Inglés, o Japan Karate Association). La JKA realizó los primeros campeonatos de Japón en 1957. La asociación pretendió inicialmente agrupar a los diferentes estilos del arte, pero eventualmente se convirtió en la representante a nivel mundial del karate estilo Shotokan JKA o Kyokai, como es conocido en Japón.


Detalles de la práctica 

Vestimenta

El uniforme de práctica empleado en el karate es el keikogi o karategi, (gi= traje) compuesto por una chaqueta, pantalones y un cinturón. El karategi se deriva del judogi, dada la influencia de Jigoro Kano y el arte marcial y deporte olímpico fundado por él, el Judo, a principios del siglo XX; en las artes marciales japonesas modernas o Gendai Budo. Actualmente existen dos tipos de karategi para competición: el de kumite, que es más ligero, y el de katas, más grueso y pesado. Y también el cinturón hecho de alpaca, tela fabricada con fibras de lana de alpaca. Tejido fino, sedoso y liviano. 

Obi (cinturón o cinta)

La existencia de cinturones varía de unos estilos a otros, pero por lo general suelen ser reconocidos: los llamados kyus o cinturones de nivel inferior y los danes o cinturones superiores.
Emulando al Judo, se establecieron los kyus o cinturones de nivel inferior. Los kyus, comienzan con el blanco para los principiantes. Con el aprendizaje progresivo de las técnicas se va subiendo de nivel y va cambiando el color del cinturón. Al blanco le siguen (por orden de menor a mayor), el amarillo, el naranja, el verde, el azul, el marrón (tres niveles), y por último el negro aunque con puntos intermedios entre una mezcla del anterior con el posterior (blanco-amarillo, amarillo-naranja, etc.). No obstante, los cinturones de colores también pueden variar según las escuelas, ya que en algunas escuelas existe también el cinturón morado, alteran el orden de los colores, o quitan alguno de los colores antes nombrados. 
Estos cinturones intermedios se dan a los alumnos que tienen poca edad (aproximadamente hasta los 14 años) porque aprenden más lentamente y el hecho de poder examinarse de estos cinturones evita su aburrimiento al tener que esperar para pasar de un cinturón a otro. Los cinturones intermedios son los siguientes: blanco-amarillo, amarillo-naranja, naranja-verde, verde-azul y azul-marrón. Después de este último se pasa al marrón y después directamente al negro. Una vez se es cinturón negro, se sigue aumentando progresivamente en grados (llamados danes).
Los danes o cinturones de nivel superior se representan con el color negro, aunque para grados altos también puede llevarse un cinturón a franjas rojas y blancas, y los 7º Dan también pueden llevar un cinturón rojo. La numeración es ascendente, de primer a décimo dan. La Federación Mundial de Karate o WKF establece como requisito el tener una edad mínima de 18 (dieciocho) años para estar en posesión de 1º dan. A su vez reconoce hasta el 10º dan, que sólo podrán ostentarlo aquellas personas mayores de 70 (setenta) años.
Al margen de la Federación, las distintas escuelas y estilos suelen seguir sus propios sistemas sin atender en  muchos casos lo establecido por este organismo. Esta numeración varía según la escuela, siendo lo habitual en la actualidad siete grados, pero manteniéndose en algunas escuelas tradicionales un sistema de cinco danes. Tradicionalmente era solamente hasta el 5º dan; esto por varias razones: una es la que se asocia a la progresión con los 5 círculos del legendario guerrero samurai Miyamoto Musashi; algunas escuelas aún mantienen hasta el 5º Dan, generalmente las más tradicionales o que tienen una relación directa con el maestro fundador del karate Shotokan Gichin Funakoshi, tales como por ejemplo Shotokai y Shotokan of America, ya que según la escala del maestro Funakoshi el grado más alto era el 5º Dan; de hecho, Funakoshi era 5º Dan. 



Técnicas, tácticas y métodos de acondicionamiento

El Karate es un arte marcial que difiere principalmente de las artes marciales chinas de las cuales deriva ("Bai Hok Pai", "hsingyichuan", "Shaolin kung fu / Siulumquanfa"), al hacer un mayor uso del principio físico del "torque" en la penetración y angulación de los golpes directos y defensas angulares, buscando una mayor potencia; logrando un tipo de esgrima corporal, con gran uso del ki o intención emocional, además de una alineación corporal precisa. Los Katas y las formas de defensa son esquemas rítmicos y rígidos. Las técnicas utilizan diferentes partes del cuerpo para golpear, como las manos (canto, palma, dedos, nudillos), los pies (talón, borde externo, planta, base o punta de los dedos), los codos, los antebrazos, las rodillas o la cabeza, además del hueso tibial en algunos estilos como el kyokushinkai donde se entrena a contacto pleno buscando la pérdida de conciencia del oponente o el knock-out, K.O. 
Deriva su metodología Kaisen, o de mejoramiento continuo por repetición - observación - análisis - retroalimentación - ejecución - repetición, (incluyendo sus aspectos físico-técnico-táctico-condicionamiento psicológico ritual), de las artes marciales tradicionales contemporáneas del Japón o Gendai Budo, y su sistema de grados (kyu - Dan) y uniforme del Judo.
Inicialmente en sus primeras etapas hasta el cinturón negro 1º dan, se busca que el practicante del arte domine la correcta alineación corporal, los bloqueos/chequeos, las esquivas, los golpes a puntos vulnerables, los desplazamientos, los barridos, y los contraataques; posteriormente se ocupa de los lanzamientos, y de algunas luxaciones articulares; para llegar al tratamiento de lesiones, a los métodos de reanimación, y al estudio de los circuitos metabólicos y nerviosos de estimulación o depresión energética por puntos vitales como sus predecesoras, las artes marciales chinas, o kung-fu/wushu.
Sus técnicas, tácticas y métodos propios de preparación física están divididos de manera específica en: 
JUNTAI KAISO: Métodos de calentamiento y acondicionamiento físico que incluyen rotación articular, gimnasia militar o calistenia y estiramiento.
HOJO UNDO: Métodos de fortalecimiento y desensibilización corporal (conocidos erróneamente como endurecimiento) por medio del entrenamiento con aparatos tradicionales como el poste de golpeo o makiwara, trabajo en parejas, y otros.
UKE WAZA / UKETE: Técnicas de bloqueo interceptando la extremidad que golpea. 
HARAITE / SUKUITE / KAKETE / NIGIRITE / KAKIWAKE: Técnicas de chequeo, o desvío, agarre o sujeción de la extremidad(es) que golpea.
DACHI / TACHI WAZA: Posiciones base, y uso de éstas desde lo simbólico y lo mental, o para defensa, ataque o contraataque, en combinación con las técnicas de golpeo, o por sí solas. Las más usadas son: keisoku, musubi, heiho, hachiji, naihanchi,, moto dachi, zenkutsudachi, kibadachi, shikodachi, fudodachi, sanchindachi, nekoashidachi, renojidachi, y kosadachi.
ATEMI WAZA: Técnicas de control del adversario por golpe a punto vulnerable, se dividen a su vez en golpes directos o "tsuki", e indirectos o "uchi".
TSUKITE: Técnicas de golpeo directas o con trayectoria rectilínea como: seiken (puño de carnero), ippon ken (puño del Fénix), nukite (mano lanza), y otras variantes.
UCHITE: Técnicas de golpeo indirectas y/o con trayectoria angular o circular como: shuto / te-gatana (mano sable), tetsui / kensui (mano martillo), uraken (puño invertido), Shotei (palma de Buda), y algunas otras.
ASHI SABAKI: Tácticas o desplazamientos, buscando avanzar, retroceder, esquivar, amagues y fintas; en ataque o defensa.
NAGE WAZA: Técnicas (algunas) de lanzamientos y derribos, tomadas inicialmente de la lucha de Okinawa o "Tegumi", y posteriormente re-interpretadas basándose en las técnicas del judo japonés.
GARI WAZA: Técnicas de segado o barrido, y desequilibrios tomados inicialmente del kung-fu/wushu chino, y posteriormente adaptadas del judo.
KUZUSHI WAZA: Técnicas de desequilibrio físico y mental del oponente.
MA-AI: Manejo técnico-táctico y psicológico de las distancias larga, media y corta, incluido en las opciones de ataque, defensa y contraataque.
TAI SABAKI: Tácticas de movimiento corporal en esquiva corporal conjunta.
RITSU o HIOSHI: Tácticas basadas en el ritmo de los movimientos en ataque, defensa o contraataque.
NAGARE KOMI: Tácticas de flujo y continuidad de las acciones técnicas en combinación.
FUMI WAZA: Técnicas de golpe para aplastamiento de articulaciones, o huesos.
GERI WAZA: Técnicas de golpe con los pies / patadas.
IBUKI WAZA: Técnicas de respiración.
UKEMI WAZA: Técnicas de caídas, tomadas inicialmente del Judo, y adaptadas posteriormente a la competición.
RENZOKU WAZA: Técnicas continuas o en combinación a puntos vulnerables, ejecutadas según las diferentes reacciones del oponente a los impactos.
KYUSHO WAZA: Técnicas de control del adversario por presión, fricción o golpeo angular a punto(s) vital(es), en solitario o en secuencia.
KAKIE y MUCHIMI: Ejercicios de técnicas y tácticas de combate a corta distancia, literalmente: manos que empujan, y manos pegajosas.
TAMASHIWARI WAZA: Técnicas de rompimiento de materiales; son activas si se golpea el material (madera, cerámica, hielo) de forma penetrante, o percutante explosiva; y pasivas si es el practicante quien recibe el impacto del material elegido sobre su cuerpo o extremidades. Buscan probar la efectividad de las técnicas, y desarrollar el control adecuado de las mismas fuera del ámbito deportivo. Dan al practicante la elección de cuando destruir y cuando no.
TOBI WAZA: Técnicas de golpeo en salto.
SHIME WAZA: Técnicas de estrangulación (solo algunas).
KANSETSU WAZA: Técnicas de luxación articular (solo algunas generalmente aplicadas a las extremidades superiores: hombro, codo, muñeca, y unas pocas aplicadas a la rodilla o tobillo).
KATAME WAZA: Técnicas de inmovilización, difieren de las sumisiones encontradas en el judo, o el jiu-jitsu al ser desarrolladas como maneras de arresto y conducción del oponente en pie.
BUNKAI: Decodificación, análisis y clasificación de las diversas acciones encontradas en los katas. Según: 1. La significación simbólica de algunos de los movimientos. 2. Aplicaciones de los movimientos para la defensa personal real por golpe, luxación, estrangulación, conservando la trayectoria y dinámica de los gestos, teniendo en cuenta las distancias larga, media y corta (omitiendo el combate en el suelo). Y 3. Como condicionamiento físico y/o mental.
KOPPO WAZA: Técnicas de tratamiento de lesiones articulares, por medio de masaje, manipulación corporal / desbloqueo articular y uso de los puntos de presión.
KUATSU WAZA: Técnicas de reanimación corporal, masaje, golpeo, por medio de manipulación corporal, y uso de los puntos de presión.
En su parte metodológica, el entrenamiento se divide tradicionalmente de manera global, es decir que las anteriores técnicas y tácticas se perfeccionan, mediante los siguientes:

Kihon o movimientos básicos

Series de técnicas básicas ejecutadas en solitario, o en combinación con otras, en varias direcciones, contra implementos, como el makiwara, el saco, los guantes de foco, etc. y en retroceso, se busca mejorar la alineación corporal, tomar conciencia del alcance de las diferentes técnicas, desarrollar coordinación lineal y cruzada, tomar conciencia de la sinergia muscular (conexión) necesaria de los grupos musculares específicos a ser usados en cada técnica, desarrollar los reflejos y la velocidad de reacción, desarrollar la flexibilidad gestual, reforzar el condicionamiento neural motriz, además de potenciar la autoconfianza, trabajar de diferentes maneras la respiración, desarrollar la intención emocional.
Se considera parte del Kihon el combate preestablecido con técnicas tradicionales en secuencia, o combinaciones de estas por parejas a 5, 3 y 1 paso, o kihonkumite.

Kata o forma

Kata significa "forma". A nivel básico, es una sucesión de técnicas de bloqueo y golpe determinadas que se ejecutan al aire contra adversarios imaginarios.
El kata es la base, el fundamento del entrenamiento clásico del karate como arte marcial y método de defensa personal civil. Todo el volumen de técnicas, tácticas y algunos apartados de acondicionamiento físico para la práctica de este arte marcial se encuentran resumidos en los katas. Para ser decodificados, interpretados, practicados y aplicados; pero conservando la mecánica de los movimientos y las distancias larga, media y/o de luxaciones articulares, así como la distancia corta o de lanzamientos, y estrangulaciones. Pero omitiendo el combate en el suelo / piso o "newaza" como se le conoce en el judo y el jiu-jitsu.
Casi la totalidad de los katas son de origen chino, modificados por los maestros de Okinawa y adaptados por los japoneses. Cada estilo trabaja y estudia ciertos katas, habiendo diferencias (en ocasiones notables) de un estilo a otro, uso de las distancias, en el ritmo, aplicación de la potencia, énfasis en técnicas a mano abierta o cerrada; de corto o largo alcance, y trayectoria. Respecto de los orígenes históricos de los katas cabe destacar la investigación llevada a cabo por el antropólogo español Pablo Pereda sobre el antiguo To-De Okinawense, que enlaza con algunas técnicas espirituales usadas en el taoísmo. Su trabajo está publicado por la Universidad de León, España, con todo el rigor que se exige en un estudio de esas características.
La inclusión de la modalidad de katas para competición ha sido sujeto de controversias por décadas. Para los tradicionalistas desvirtúa el karate tradicional, al dejar a un lado varias acciones motrices puntuales, y la adaptación motriz necesaria para la defensa personal. Prefiriendo movimientos casi gimnásticos sin mayor aplicación a la defensa personal, ejecutando gestos más vistosos, amplios o cortos pero muy rápidos; mientras que para los seguidores del karate deportivo fomenta el trabajo uniforme de la técnica básica y el entrenamiento memorístico de la misma. Aunque se dan grandes diferencias en los rangos de movimiento, que tienden a ampliarse; así como varios de los movimientos se han hecho más angulares y explosivos con el fin de hacer los movimientos más vistosos; más no por ende efectivos si se tienen en cuenta sus aplicaciones reales.
En el tipo de competición de katas WKF, en alusión a la Federación Mundial de Karate o World Karate Federation; se enfrentan dos contrincantes, distinguiéndose por el color de su cinturón: Aka (rojo), que será el que ejecute su kata primero, y Ao (azul), que será el que ejecutará su kata después del otro. El color del cinturón se sortea antes de la competición, siendo totalmente independiente del grado de los participantes.
El ganador se decidirá por el número de banderas levantadas. Si son tres árbitros, el que reciba dos banderas a favor será el vencedor. Si son cinco árbitros, deberá conseguir un mínimo de tres banderas a favor. Si uno de los dos participantes se equivoca durante su ejecución, será directamente eliminado, ganando así el oponente. 
En caso de competición por equipos, serán tres personas por equipo, y sólo el karateka en el centro del grupo indicará el nombre del kata y dará la orden de comenzar, se observan, entre otros la sincronía de los participantes, la explosividad y la secuencia técnica.

Kumite o combate

Kumite significa "entrelazar / cruzar / unir las manos" o "combate". Es la aplicación práctica de las técnicas a un enfrentamiento contra un oponente real.
El kumite de aprendizaje, desarrollado en Japón con base en el arte del sable o kendo se llama "Kihon Kumite" o combate de movimientos formales. En el karate este combate consiste en la aplicación por parejas de técnicas en ataque, defensa y contraataque recogidas en el kihon y en los katas, realizándolo en varios pasos hasta llegar a un solo paso. Pudiéndolo ejecutar a varios niveles (alto) jodan, (medio) chudan, (bajo) gedan, (desde atrás) ushiro, (yoko) desde uno o ambos lados; alternando niveles, velocidades, uso de pies y manos de forma alterna, por separado o de forma simultánea, incluyendo finalmente técnicas poco comunes como: agarres, lanzamientos, algunas luxaciones y unas pocas estrangulaciones.
Ippon Kumite: combate a tres pasos (tres puntos).
Wasari Kumite: combate a dos pasos (dos puntos).
Yuko Kumite: combate a un paso (un punto).
Esta norma de puntuación fue reformada en 2011, anteriormente siendo: 
Ippon Kumite: tres puntos.
Wazza-Ari Kumite: dos puntos.
Yuko Kumite: un punto.
La siguiente etapa sería el Ju-Shiai-Kumite (o combate deportivo libre y flexible entre dos oponentes), y finalmente el Ju-Kumite (o combate libre y flexible entre dos oponentes, y contra un mayor número de oponentes), buscando realizar gran parte del repertorio de las técnicas y tácticas contenidas en el karate. 
Las dos modalidades de Kumite deportivo o de competición Ju-Shiai-Kumite, de mayor difusión son al punto o con contacto ligero, conocido como kumite tipo JKA, o de la Japanese Karate Association/Asociación Japonesa de Karate, y el kumite tipo WKF, en alusión a la Federación Mundial de Karate o "World Karate Federation". Estos reciben el nombre de Shiai-Kumite. Se trata de combates entre dos deportistas con reglas, en el que cada contrincante debe anotar el mayor número de puntos, intentando marcar algunas técnicas no letales, sobre el rival en zonas y con superficies de contacto permitidas. Con los requisitos de: buena forma, actitud vigorosa, deportividad, distancia correcta y tiempo adecuado. Generalmente los oponentes van protegidos por una serie de protecciones reglamentarias; como guantines, protectores bucal e inguinal, espinilleras y zapatones de espuma. El casco se usa para algunas categorías y modalidades. 




   


domingo, 23 de noviembre de 2014

Artistas

Haroshi. Arte sobre ruedas.

www.haroshi.com
El artista japonés que recicla viejos skates y los convierte en obras de arte. Deporte, arte y sustentabilidad.


"Me di cuenta que el potencial del skateboarding no conoce límites", explica Haroshi sobre el origen de su obra. Fue en 1993, cuando vio un video que mostraba diferentes trucos nunca antes vistos que innovaron y sorprendieron en la escena del skate. Lo impactó de tal manera que impulsó su trabajo hacia allí.
¿Cómo? Decidiéndose a hacer algo con su cementerio de patinetas destruidas, resucitándolas en grandes esculturas. Haroshi no es un simple escultor, es además un apasionado por este deporte, lo que hace que entienda el lenguaje de cada patineta y conozca la historia que hay detrás de cada una de ellas. Trata de recordar la manera en la que se rompieron, los lugares por donde anduvo y las formas que tienen. Carga la escultura de la mística del sacrificio del skate, las heridas, la recuperación, la obsesión, la perseverancia y el crecimiento.
¿Cómo trabaja? Sólo se vale de sus propias patinetas. Ni más ni menos. Sus creaciones nacen a través de estilos como el mosaico de madera, puntos y píxeles. Para la realización de cada obra, el artista apila varias capas de cubiertas de skate aprovechando la variedad de los modelos. Las ruedas le sirven al artista como ocasionales elementos para aportar detalles e incluso aprovecha la lija que flanquea los extremos de la tabla para trabajar imperfecciones. No agrega colores ni pigmentos a la materia prima y permite que los tonos del contrachapado compongan la paleta de sus trabajos. Se permite, incluso, ocultar pequeños objetos en el interior de las obras siguiendo la técnica japonesa tradicional de los artistas que en la antigüedad esculpían figuras de Buda.

   
Escultura en movimiento.
Más allá de reutilizar lo que parecía que ya no iba a tener vida, la obra de Haroshi tiene algo muy particular. Su material no son maderas que alguna vez fueron piso, no son cajas donde antes se guardaban cosas, no son muebles. Justamente, lo que usa para crear es algo que siempre estuvo en movimiento, como es una patineta. Pensemos el recorrido que pudo haber tenido, los lugares por lo que pasó, los pies de Haroshi sobre ella, las maniobras y las caídas. Las esculturas de este artista respiran vida por donde se las mire. Tienen energía acumulada y nos invitan al movimiento, a la acción, a patinar un poco en nuestras cabezas, dejar que el viento nos pegue en la cara y que esa brisa fresca nos llegue muy adentro, a nuestra propia imaginación.

Nike skateboarding.
Invitó a Haroshi a crear una escultura inspirada en el calzado ERIC KOSTOIN 2, que fue entregado como premio al ganador absoluto del próximo AMPA PRO 2013 llevado a cabo en la ciudad de México. El trofeo se realizó con tablas usadas que fueron donadas por skaters mexicanos que decidieron apoyar el proyecto, las patinetas fueron enviadas a Japón con el fin de que Haroshi creara la obra. Es un premio muy importante ya que además de ser una pieza original apoya al medio ambiente y ayuda a crear una conciencia en las nuevas generaciones de los valores del skateboarding como una comunidad solidaria que apoya al planeta reciclando las tablas. "Las tablas enviadas por los skaters tienen una energía, un alma propia y eso es lo que me da la inspiración para lograr una creación única", expresó Haroshi en su visita a México.



domingo, 2 de noviembre de 2014

Pintura Japonesa

Sumi-e:
Sumi-e o Suiboku es una técnica de dibujo monocromático en tinta de la escuela de pintura japonesa. Se desarrolló en China durante la dinastía Tang (618-907) y se implantó como estilo durante la dinastía Song (960-1279). Fue introducida en el Japón a mediados del siglo XIV por monjes budistas zen y creció en popularidad hasta su apogeo durante el Período Muromachi (1338-1573).



jueves, 3 de julio de 2014

Los jóvenes japoneses complican la lucha contra la deflación

Por Hiroko Tabuchi.
Tokio. Las monedas de Yusa Nishimura podrían estar socavando el plan económico para Japón del primer ministro Shinzo Abe.
Siempre que puede, Nishimura, de 23 años, guarda monedas de 500 yenes, que valen un poco menos de 5 dólares, en una carpeta que facilita su conteo.
El ahorro en efectivo como el de Nishimura tenía sentido en un Japón de lento crecimiento, donde durante 15 años de deflación su dinero valía más con el tiempo. Era probable que la estadía en un spa en la que planeaba derrochar se volviera más barata con el pasar del tiempo.
Sin embargo, a medida que Abe lucha para sacar a Japón de la deflación, está exhortando a los acumuladores de efectivo como Nishimura a que cambien sus mentalidades por el bien de la economía, y también por el propio bien.
Nishimura, como muchos japoneses, no está convencida. "Nunca he experimentado inflación. No me parece real", dijo Nishimura, quien trabaja en una empresa de tecnología en Kobe.
El resultado de esta incertidumbre podría ser una recuperación económica vacilante en Japón, que ha experimentado una especie de resurgimiento bajo Abe.
Datos recientes señalan un crecimiento económico débil en el cuarto trimestre. El gobierno dijo que la economía había crecido incluso más lentamente de lo que calculaba, sólo un 0.7 por ciento anualizado, afectada por un gasto de consumo menor al esperado.
Si más gente esperara un futuro de precios y salarios en aumento, dicta la lógica de Abe, gastaría ahora antes de que los bienes se encarecieran. Para mantenerse adelante del alza en precios, también pondría su dinero en inversiones de mayor rendimiento. Las compañías, confiando en una nueva era de ventas y ganancias más altas, elevarían precios y salarios.
Un gran obstáculo en el trayecto de Japón, dice Abe, han sido las actitudes arraigadas. "No es fácil alterar una mentalidad de deflación que existe hace 15 años", dijo.
En Japón, los precios generales no han aumentado desde fines de los 90. Una Big Mac aún cuesta casi lo mismo que en 1998: alrededor de 300 yenes, o casi 3 dólares. El precio de otra oferta popular de comida rápida (el tazón de carne vacuna y arroz de la cadena de restaurantes Yoshinoya) ha caído de 400 yenes a fines de los 90 a 280 yenes en la actualidad. Los ingresos del trabajador promedio también han bajado.
Abe ha emprendido políticas agresivas anti deflación. Su primera medida, que duplicó el dinero en circulación, ya ha elevado los precios porque debilitó al yen y aumentó el costo de la energía y la importación de alimentos.
El lento progreso para vencer la deflación refleja las dificultades de superar expectativas y conductas arraigadas, sobre todo entre los japoneses más jóvenes que nunca han experimentado un alza en precios, dijo Taro Saito, economista titular en el NLI Research Institute, en Tokio.
Las generaciones mayores aún recuerdan las crisis del petróleo de los 70, que dispararon los precios al consumidor, así como la burbuja de activos del país en los 80.
También recuerdan cómo Japón cayó en la deflación después de que su burbuja económica estallara a principios de los 90.
Un sondeo gubernamental de hogares el año pasado resaltó las marcadas disparidades intergeneracionales: los hogares encabezados por gente de entre 60 y 69 años aumentaron el gasto en un 2.7 por ciento, mientras que los hogares con gente menor de 30 años a la cabeza gastaron 0.8 por ciento menos.
Algunos economistas comienzan a preguntarse si los obstáculos para superar la deflación son responsabilidad de las políticas de Abe o de los consumidores.
En la tienda de ramen Manrai, una institución en Tokio preciada por los residentes por su caldo de cerdo, y su eterno compromiso con los precios más bajos, hubo consternación cuando los precios aumentaron hace poco por primera vez en más de dos décadas, de 200 yenes a 250.
Manrai subió los precios no porque tuviera confianza en ventas futuras, sino porque se vio presionado por costos más altos. En lugar de disparar un resurgimiento económico, esta inflación "de costos", como le llaman los economistas, podría convertirse en una amenaza creciente para los japoneses aferrados a una mentalidad deflacionaria. Podrían ver erosionados sus ahorros, advirtió Yukio Sakurai, analista del sector de vivienda en Tokio.
Y las decisiones que tenían sentido bajo la deflación (alquilar, por ejemplo, en lugar de comprar) podrían agobiarlos si los costos crecen y excluirlos de cualquier beneficio de una economía más fuerte.
"Los japoneses más jóvenes necesitan cambiar su mentalidad ahora, o se quedarán rezagados", dijo Sakurai. "Les vendría bien hablar con sus padres y abuelos".

sábado, 14 de junio de 2014

Ban, arquitecto del cambio social

El jurado del Premio Pritzker de Arquitectura de este año envió un mensaje claro al elegir al japonés Shigeru Ban.
El hecho de no haber elegido a una mujer (después de una protesta en gran medida justificada por su indiferencia histórica hacia las mujeres, y pese al trabajo extraordinario de tantas diseñadoras) indica que la arquitectura sigue siendo hostil al cambio y que hace falta un empujón. Pero se está dando.
Basta escuchar a numerosos estudiantes de facultades de arquitectura, muchos de ellos ansiosos por tener un impacto más allá de la burbuja de glamour desvanecido en la cual el estrellato deriva de diseñar ampliaciones de museos de arte y megaproyectos en Qatar y Dubai.
"Los arquitectos jóvenes parecen interesarse cada vez más en lo que hago", dijo Ban. "Antes todos querían ser arquitectos estrella. Ya no es así".
Al reconocer la arquitectura con conciencia social de Ban, el Pritzker confiere un prestigio provechoso al trabajo de ese tipo.
Ban concibió su cuota de edificios "objeto" para clientes corporativos y culturales, como un satélite para el Centro Pompidou en Metz, Francia, con un techo voladizo entramado en abeto y alerce, como un gigantesco sombrero caído. También diseñó una nueva sede para Swatch y Omega en Biel, Suiza, en construcción actualmente, que presenta como rasgo característico un pabellón en forma de nube.
Sin embargo, se ha concentrado en proyectos destinados a quienes no han tenido voz para pedirlos: insistiendo en que la arquitectura debe recuperar su rol histórico de proveedora no sólo de maravilla y belleza sino también de cambio social.
Al mismo tiempo que promocionaba la construcción con tubos de papel, entre otros materiales novedosos, amplió la definición de arquitectura temporaria y los usos de materiales no hostiles al medio ambiente. Ban dijo en una ocasión refiriéndose a las casas con tubos de papel: "Un edificio de hormigón y acero puede ser temporario. Puede ser derribado o destruido por un terremoto. Pero el papel puede durar. Es una cuestión de amor. Si un edificio es amado, se vuelve permanente".
Recientemente, me mostró fotos de casas que hizo con contenedores de transporte para las víctimas del terremoto y el tsunami que se abatieron sobre Japón en 2011, erigiendo la ciudad de Onagawa.
Los contenedores temporarios, alegres, instalados en un campo alrededor de mini-plazas donde se podían organizar eventos, se han vuelto tan populares que algunas familias no quieren abandonarlos, dijo.
"Tanto si se trabaja para un cliente privado como en una casa para la víctima de un terremoto, siempre hay algún problema para resolver con el diseño. La única diferencia es si uno cobra o no", dijo, después de haber puesto más de una vez dinero para proyectos de emergencia.
En la ciudad japonesa de Kobe, que fue sacudida por un terremoto en 1995, Ban construyó una casa con tubos de papel con su propio dinero para demostrar que funcionaba y que cualquiera podía construirla.
Luego recaudó dinero para construir docenas más destinadas a refugiados vietnamitas locales. Y construyó una iglesia de papel temporaria, que se convirtió en un símbolo de resistencia.
Transcurridos casi 20 años, y después de haber sido utilizada una década para luego ser trasladada a Taiwán, todavía sigue funcionando, lo que prueba el argumento de Ban sobre la longevidad y el amor.
La línea que atraviesa el trabajo de Ban no sólo involucra la preocupación social, la elegancia y el diseño ecológico.
Ha mencionado en más de una ocasión al maestro finlandés Alvar Aalto como un diseñador "cuyo trabajo era inseparable de su entorno, estética y funcionalmente".
La obra de Ban apunta a un respeto permanente y creciente por lo que tiene a su alcance.
En Sri Lanka, utilizó ladrillos locales en vez de tubos de papel para una aldea arrasada por un tsunami en 2004.
Recientemente, Ban describió algunos nuevos materiales que está desarrollando para viviendas modulares que las fábricas de los países en desarrollo "podrían utilizar para reconstruir villas miseria pero que también se podrían usar como viviendas temporarias después de desastres", dijo.
"Siempre me dan pena los médicos y abogados que trabajan solamente con personas en problemas, mientras que los arquitectos trabajamos con gente feliz que se muda a casas nuevas", dijo.
"Nosotros también tenemos la responsabilidad de trabajar con quienes tienen problemas porque tenemos la oportunidad de aportarles algo bello y confortable".







                                                                                                                                   Michael Kimmelman